viernes, 12 de julio de 2013

"La Cubana" en el Teatro Gayarre.

Ayer estuve viendo La Cubana en el Teatro Gayarre de Pamplona/Iruñea y me sorprendió un montón la ausencia de aire acondicionado. Me extrañó porque estuvo todo un año cerrado para reformarse y supongo que eso venía dado. No sé si hay o no hay y si hay cómo no se puso en funcionamiento. El destinatario de mi reclamación es el Ayuntamiento de Pamplona como propietario del local y el alcalde como presidente de la Fundación Gayarre. No he visto la preocupación por este hecho si los comparamos con el interés de que no haya ikurriñas en el Ayuntamiento y en la misma plaza consistorial (siendo ésta una plaza pública, del pueblo, no del Ayuntamiento, si se llama Consistorial es porque está el Consistorio, no porque pertenezca a él, vamos que no se trata de la Plaza de San Pedro de Roma que sí pertenece al Estado Vaticano). El gobierno municipal está más preocupado de que aparezca en la tele una bandera que el bienestar del público en un teatro, donde podría haber habido (si no ha sucedido ya) desmayos y lipotimias. Ayer hasta los actores en la última escena se quejaron del calor. Luego van a ir a San Sebastián, a Donostia, me da por ir a preguntar dónde la vayan a echar si ponen acondicionamiento, porque si es así, lo que deberíamos hacer la próxima vez es dormir en Donostia y ver la función allá (el que pueda, claro, de momento yo sí puedo). Aquí en Navarra están pasando muchas cosas para que a los espectadores de un teatro nos traten de una manera indigna cobrándonos, o mejor timándonos 35 euros en sala y algo menos en palco y antiteatro. Yo ya no sé que pensar, pero lo que está pasando por aquí da lugar a pensar mal, pero, que muy mal.

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