viernes, 13 de mayo de 2011

ACABABA DE COGER EL TREN.

Acababa de coger el tren. Un asunto le traía entre manos. La ciudad era grande, pero él ya no vivía en ella. Había ido para un asunto privado. En otro momento, o quizás ya en otra vida moró, pero ahora de aquello sólo le quedaba un recuerdo. Y literalmente, “solo”, pues todo había cambiado. Ya nada se veía igual. Aquellos ojos de chico que todo lo miraban por primera vez ya habían desaparecido por completo. En su lugar, unos ojos más vividos, remiraban lo ya visto. Sus compañeros de tren poco interés mostraban en lo que había a su alrededor, poco les importaba. Para ellos, demasiado conocido todo, demasiado triste. El tren corría, corría, no se paraba y aquellos hombres y mujeres dormían, leían, miraban al frente, con la mente puesta en otra parte, posiblemente en el hogar, dulce hogar. Las ventanas se podían perfectamente haber quitado y no se hubiera notado nada. La luz del interior del vagón al llegar la noche se reflejaba en el cristal y no se veía nada pero tampoco había nada.
Los lugares por donde pasa una vía de tren no tienen atractivo. A nadie le gusta quedarse en ella, ni siquiera a las plantas. El metal, el “ferro carril” lo domina todo y ahuyenta a la naturaleza que deja paso al desierto. En cuanto a él, el tren le llevaba a su quehacer, el cual quería quitarse de encima cuanto antes, como a su vez quería regresar de su pasado a su presente, donde a estas alturas de su vida radicaba su ser. Su pasado suponía en realidad una transposición a un mundo que ya dejó de existir hace ya mucho tiempo, como decíamos, hace ya otra vida.

3 comentarios:

  1. Supongo que hay que mirar el pasado para saber de dónde venimos pero es el futuro adónde vamos...el presente en ese tren sin rumbo es un segundo que escapa al segundo de llegar para ese carpe diem cargado de historia y de historias a la espera de ese algo añorado que acaso no exista...Gracias en cualquier caso por haber parado en mi andén, quise seguir la huella y me trajo a tu blog dónde curiosamente también hablabas de ese tren de la vida....causas y azares como canta Silvio..

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  2. Muy buena reflexión la tuya sobre el pasado. Sin duda es la manera más positiva de recordar el pasado para ayudarnos a acertar algo más en el futuro. Mucho mejor que aquella famosa frase de "cualquier pasado fue mejor" que dirían los nostalgicos. Los buenos recuerdos pertenecen a una época ya pasada, son agradables de recordar pero imposibles de trasplantar al presente. Basta con ver fotos antiguas para saber que mucho ha llovido desde entonces.

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  3. Gracias por haber entrado a mi anden. Para uno que empieza en estas lides, con poca regularidad por cierto, le anima a seguir. Un beso.

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